Una ciudad rendida a su Reina: la Virgen del Prado volvió a hacer historia

Ciudad Real vivió este domingo una de esas jornadas que se graban en la memoria y en el corazón. Con motivo del 425 aniversario de la Hermandad de la Virgen del Prado y el 75 aniversario de la llegada de la actual imagen, la patrona salió de forma extraordinaria a recorrer las calles que tanto la veneran. Y lo hizo como solo ella sabe hacerlo: con elegancia, con solemnidad… y con un fervor popular desbordante.
🕊️ Desde el corazón de la ciudad
A las siete de la tarde, las campanas de la Catedral anunciaban que algo grande estaba a punto de comenzar. Tras la solemne misa oficiada por el obispo, las puertas se abrieron y, en una estampa que emocionó a más de uno, la Virgen del Prado apareció sin palio, vestida con su manto dorado y portando el fajín del Estado Mayor, que le fue impuesto el día anterior. La decisión de sacarla sin palio, algo que no ocurría desde 1974, sorprendió y emocionó a partes iguales.
Desde el primer instante, el ambiente fue especial. Calles llenas, balcones engalanados, aplausos, lágrimas y oraciones. Ciudad Real no quería perderse un detalle.
🏛️ Un recorrido lleno de momentos
La procesión tomó un itinerario extraordinario, recorriendo lugares emblemáticos como el Prado, la Plaza Mayor, la calle Toledo o la calle Azucena, donde se vivió uno de los momentos más intensos: una impresionante petalá cubrió el paso con miles de pétalos mientras sonaban los fuegos artificiales y las campanas repicaban sin descanso. Una estampa para guardar en la retina.
El paso, acompañado por la Banda de Música de Ciudad Real, avanzaba con solemnidad, arropado por una ciudad que no dejaba de mirar, de cantar, de rezar. En distintos puntos del recorrido, coros y grupos folclóricos ofrecieron salves y bailes tradicionales, sumando emoción al ambiente ya de por sí conmovedor.
🤝 Fe, tradición y compromiso
No faltó nadie. Hermandades, autoridades civiles y religiosas, cofrades, devotos de siempre y nuevos rostros que se dejaron tocar por la fuerza de la tradición. El alcalde Francisco Cañizares, acompañado de toda la Corporación Municipal, caminó junto a la imagen. También estuvieron presentes representantes de la Diputación, la Subdelegación del Gobierno y otras instituciones. La ciudad entera se volcó con su patrona.
Y por supuesto, el pueblo, que es quien da sentido a todo esto. Personas mayores que recordaban procesiones de antaño, niños que miraban con los ojos muy abiertos, madres que enseñaban a sus hijos a santiguarse al paso de la Virgen… Una ciudad entera hablando el lenguaje de la fe.
🌟 Una tarde que quedará
Cuando la Virgen volvió a su camarín pasadas las once de la noche, los aplausos, los vivas y las lágrimas hablaban por sí solos. Ciudad Real había vivido una tarde histórica. De las que no se olvidan. De las que se cuentan.



Una magnífica procesión que no ha dejado indiferente a nadie, y a la que puede sumarse otra efeméride: la del nombramiento de facto de la Virgen del Prado como patrona Provincial, manifestado en la entrega del fajín provincial por parte de la Guardia Civil, sólo queda ya que las autoridades eclesiásticas hagan lo propio.